Los coches clásicos más usados para las bodas

alquiler de coches para bodas

Llegar a la Iglesia en un coche clásico de ha convertido desde hace tiempo en algo más que una moda en España. Ya ha pasado esa época en la que las novias querían aparecer ante sus invitados en un coche de lujo. Ahora es mucho más demandado el uso de coches clásicos para bodas en Málaga.

Desde el Citroën 11 hasta el Ferrari F355 Berlinetta de 1997, son muchos los coches clásicos que representan las distintas décadas del siglo XX y que son muy solicitados por los novios. Todos son realmente exclusivos y aunque te damos unas pistas de los más utilizados… ¡Pero hay muchos más! Si consultas a las empresas especializadas en coches de alquiler para bodas, podrás comprobar que la oferta es amplia y variada.

Citroën 11

Este coche clásico fue fabricado desde 1935 hasta 1957, por lo que hablamos de todo un clásico por excelencia. Fue una demostración de la marca francesa de la capacidad que tenía para innovar en su época y romper moldes: su carrocería monocasco, su tracción delantera o sus características técnicas están vigentes 90 años desués.

El origen del Citroën 11 CV hay que buscarlo en las condiciones establecidas por André Citroën a sus ingenieros de cara al nuevo modelo a desarrollar: este quería fabricar un automóvil ligero, de menos de 800 kgs, capaz de circular a 100 km/h,, de transportar a cuatro pasajeros, y de consumir menos de 10 litros cada 100 kms. Y todo ello con un precio inferior a 15.000 francos.

Coche del día: Citroën Traction Avant | espíritu RACER

La incorporación a la firma del ingeniero aeronáutico André Lefèbvre, procedente de las firmas Voisin y Renault,  fue fundamental para el desarrollo de este proyecto a partir de 1933. André presentó el boceto de un pequeño automóvil con tracción a las ruedas delanteras y carrocería monocasco, conocido como Petit Voiture (PV), dotado de un motor de 7 caballos fiscales.  El diseño de la carrocería fue obra de Flaminio Bertoni, diseñador italiano que creó además las carrocerías de los Citroën 2CV y del avanzado DS.

El proyecto recibió la aprobación de Citroën, fabricándose los primeros prototipos en agosto de 1933. El 23 de marzo de 1934 fue presentado ante concesionarios seleccionados, siendo bautizado como 7CV, versión A. El 18 de abril se realizó su presentación oficial.

Durante el Salón de París de 1934 Citroën, además de presentar la actualización del 7 CV, con su serie B,  anunció el nuevo modelo 11 CV. Este vehículo, siguiendo las pautas fijadas por el 7 CV tenía una carrocería de diseño muy similar monocasco más ancha y larga, así como tracción delantera.

La gama del modelo 11 CV quedó integrada, básicamente, por los siguientes variantes: Ligero (AL/BL) y Normal, fabricados entre 1935 y 1939, con una potencia de  46 caballos. Del primero se fabricaron 75.000 unidades y del segundo 40.000.

Buick Model 10 (1908)

El modelo Buick Model 10 te permitirá ir a tu boda en un coche con más de 110 años de historia. Los vehículos como este Buick son joyas del motor que nos recuerdan cómo fueron los inicios de la automoción.

Además, algunos de estos automóviles se utilizan en rodajes cinematográficos. ¡Se puede decir sin error que son coches de película!

Para que nos podamos hacer una idea de la importancia que tenía Buick en 1908, por aquel entonces la marca superaba en producción a fabricantes tan emblemáticos como Ford o Cadillac.

Afortunadamente, algunos vehículos de esa época, como el Model 10, se conservan en perfecto estado de revista y son aún utilizados en bodas y celebraciones de todo el mundo.

 Lincoln Serie L (1920)

Otro de los coches clásicos para bodas que más interés despiertan entre los novios es el Lincoln Serie L.

La firma americana Lincoln inició su actividad con la Serie L en 1920. Y la mantuvo en producción hasta 1930. Al igual que otro modelo muy conocido (Cadillac Type 51), montaba motores V8 que fueron conservados cuando, en 1922, la compañia Ford tomó el control de Lincoln.

Estamos hablando de un modelo legendario que presumía de una estética elegante, un habitáculo amplio y un equipo de frenos enérgico.

Y no solo eso: su equipamiento de serie incluía un dispositivo antirrobo denominado cerradura coincidente. En su etapa final contaba con cristales de seguridad y limpiaparabrisas dobles.

Añadir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *